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CUMBRE01
YAIZA SOCORRO. FOTÓGAFA.

Mi sombra

Mi sombra en una noche de junio del año 2017…

Normalmente no se donde está mi sombra. Sé que va conmigo a todas partes. Aunque vivo de espaldas a ella, despreocupada, porque ya vivimos perteneciéndonos.

Una tarde paseando la vi erguida en la fachada de un edificio. Ella no quería moverse de allí y yo, no podía tirar de su mano. Ella no quería andar más. No manifestaba ni una sola emoción. Nos vimos a solas en un callejón, en un viejo paseo junto al mar, en una noche gélida de esas en las que olas son fuertes en la playa de Las Canteras.

Ella me miraba como si fuera una simple silueta pintada en la pared, como si no supiera que tiene vida y aquella noche descubrimos que ya no sabíamos jugar como cuando éramos niñas y no nos inventábamos la diversión. Ni las mariposas pasando volando entre nosotras y otras tantas cosas, que sólo sabe tu sombra de ti.

Empezó a enfriarse mi cuerpo con la brisa, y las chispas del agua salada me calaban en la piel. Mientras, nos seguíamos mirando fijamente. El reto consistía en no languidecer mientras en silencio nos cuidábamos.

La paciencia siempre es una gran virtud y la usamos durante largas horas y cuando llegó la oscuridad absoluta, ella fue absorbida en el negro de la noche y en ese instante me quedé otra vez sola. 

Siempre que desaparece alguien a quien amas en tu vida, sabes que aparecerá nuevamente en otro lugar. No es de extrañar encontrar los mismos patrones en distinta gente.

Nuevas personas que no tienen sombra, como me pasa a mí. Somos tantos los que no la vemos ni en la noche ni el día. Porque la sombra de una persona es libre. Va y viene paseándose su paz, confundiéndose con otras sombras, siendo silencio. 

La sombra está tan acostumbrada a pasar desapercibida por nuestra vida que sí la miras de frente huye. Aunque si la miras despacio, sabe que buscas juego. Todos queremos risas, compañía… porque la vida está hecha para vivirla con más gente, con más sombras.

Normalmente no se donde está mi sombra. Normalmente no sé donde estoy con o sin sombra. Sé que vas conmigo a todas partes. Aunque vivo de espaldas a ti.

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