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abril 21, 2021

Pepa Aurora, Agüimes, maestra, escritora, narradora oral, sonrisa infinita.

Hablamos con Pepa Aurora, Agüimes, maestra, escritora, narradora oral, sonrisa infinita, entrevistada por Lori Help:

Pepa Aurora creció mayoritariamente entre hermanas en el sureste de la isla de Gran Canaria. Allí tiene un cuarto grande para ella, su biblioteca…”Una habitación propia” como defendía la también escritora Virginia Woolf.

Mientras va posando en la distancia, mira a la cámara y comenta: “Una ventana ideal para leer, a media mañana. Una preciosidad. Tengo el mar a mis pies. Lo tengo todo…”  La casa se inunda con una carcajada roja de amapolas y blanca de almendreros.

 Después de las fotos nos sigue transmitiendo ilusión con su sola presencia. La mirada y  las palabras que regala nos enamora. Es una mujer generosa y fuerte.

Pepa Aurora, gracias por concedernos esta entrevista. ¿Fue trabajar en la escuela una puerta abierta para ejercer la narración escrita y oral?

De no haber sido maestra quizás hubiera escrito pero  de lo demás nada.

Lleva más de 40 años contando cuentos en colegios, en bibliotecas,… ¿ Recuerdas en qué momento dijiste “Quiero contar de viva voz” ?

Pues empecé antes de ser maestra. Contaba porque en mi pueblo, en Ingenio,  cuentan las madres, las abuelas , los abuelos,  los tíos, los primos..todo el mundo cuenta. De pequeña yo iba a un sitio que se llama “El Puente”, en la plaza, para que me contaran cuentos. Era la única salida que teníamos la chiquillería. Oía cuentos de la  transmisión oral y a la vez los iba transmitiendo. Años más tarde los recogí en el libro «Cuentos de la Tradición oral en Canarias, para leer y contar».  Esos son los cuentos de mi infancia,  los cuentos que escuché en el puente.

A la vez  tuve la suerte de tener un abuelo maestro y ellos contaban otras historias: De libros, cuentos de las mil y una noches…Antes de terminar magisterio yo ya sabía la diferencia entre un cuento creativo y un cuento de la tradición oral.

Cuando fui por primera vez a América vi a un chamán contando cuentos. Era un hombre que casi no había tenido contacto con gente de fuera de su selva. El hombre hablaba poco español y Graciela Alzola, antropóloga, lo iba traduciendo. Empezó a  hablar del origen del Universo, de los astros, … con cuentos originales y propios de la selva amazónica. Como maestra me sentí aturdida.

Todos los pueblos por muy primitivos que sean tienen un manojo de cuentos preciosos en su historia. Aquella gente  me hablaba del origen  del mundo a su manera, nos hablaba de la flor endémica, de los animales que él conocía. Y el relato era precioso.

A raíz de esto me pregunté qué es lo que contaban los primeros habitantes de las islas. Las leyendas son historias canarias, pero no son los cuentos que podían inventar las madres, las abuelas, para explicar las cosas que se desconocían.

Todos los pueblos tienen un manojo de cuentos preciosos en su historia

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YAIZA SOCORRO – FOTÓGRAFA

¿Qué importancia tiene contar de viva voz?

La oralidad enseña mucho. Nunca pasará de moda porque somos seres de palabra contada. No va a morir, sólo que  si se toma como negocio artístico lleva una preparación. Es importante tener formación suficiente para saber de dónde vienen los cuentos.

Usted fue la primera narradora oral de Canarias hace más de 40 años. Llevó a América historias de  nuestras islas y recibió el Premio Chamán a la mejor narradora oral escénica, en lengua hispana y  donde el público tomó parte en las votaciones.

Aunque me conozcan, la fama del narrador oral es muy efímera. Mi fama no fue por la contada sino porque contaba  las historias que vivía. Al trabajar toda la vida con niños veo los fallos que hay en la sociedad y en las escuelas. Hacía pedagogía contando.

Cómo es Pepa Aurora cuando cuenta

Cuento como soy, tal cual, con mi forma de ser y de vestir. Soy natural. La gente te recibe enseguida si te das tal cual eres.

Uso el español de Canarias. Durante  40 años  estuve transmitiéndolo en poemas, rimas, dichos populares,  para que la gente menuda aprenda y  use canarismos.  En «Millo Tierno», en «Papá Teide»…

¿Qué aporta la oralidad en tiempos de pantalla ?

Es imprescindible porque es la memoria de los pueblos. Cuentas cualquier cuento y hablas de tu memoria a la memoria de la generación que escucha. Una persona que no aprende a escuchar es desgraciada porque se acostumbra a lo visual y no memoriza.

Si se usa la memoria histórica, si  se cultiva ésta, se aprende a actuar de otra manera. Si la tienes presente y debes tomar una decisión, no actúas igual que la gente que sólo tiene pantalla. Puedes entender que las cosas están de determinada manera porque otras personas han luchado por eso.

La oralidad es contar, hablar, conversar, es vital para la supervivencia del ser humano. La narración oral es importante a nivel de contar lo que nos pasó. Y escuchar. Cultivar la escucha.

¿La niña reivindicativa que era Pepa Aurora sigue viva, convive  dentro de esta mujer adulta?

Pues sí. Canarias tiene su propia personalidad y es necesario reivindicar el lenguaje diario en la familia; nuestra forma de ser que no está reñida con ninguna otra, nuestros ancestros culturales, nuestra historia. Yo seguiré haciéndolo.

El idioma va cambiando con el tiempo y se envejece. No se trata de poner en funcionamiento las palabras en desuso sino las palabras que hemos usado y seguimos usando en el día a día, que son canarias, algunas endémicas y otras derivadas .

Mantener y cultivar a través de la literatura. Los niños las reciben a través de la literatura infantil, aprenden lo que significan  y la importancia que tienen en nuestra vida diaria.

Hablarles también  de los barrancos por donde caminan, de las plantas endémicas indispensables para seguir viviendo.

Y hay que actuar con conocimiento. Hay que hablarles de cosas que están en uso. Para que los niños lo conozcan.

Cuando empezaste a escribir sobre especies endémicas o un poema a la potabilizadora,  ¿eras ecologista?

Escribir a la potabilizadora fue más bien una integración a nuevas normas y de nuevas palabras al lenguaje diario. El lenguaje está vivo, va creciendo y surgen palabras nuevas. Hay que aprenderlas, se incorporan y se usan. Si los niños no conocen  las palabras,  ni el uso o beneficio que pueda tener, desconocen también el espacio donde viven.

En mis primeros días de maestra, descubrí en un poema encadenado de Juan Ramón Jiménez, que citaba al pájaro chamarín. No  lo vi en el diccionario. Averigüé a través de un compañero que ese era el nombre de un pájaro endémico de  la zona de Huelva y  lo hizo universal.  Yo me pregunté, ese  día de escuela,  por qué no hacer universal a la alpispa.

Alrededor de la escuela donde yo trabajaba  habían balos, estaba repleto y delante mío. Así que  aprendí sobre el balo de los barrancos canarios que no sólo es exclusivo de nuestras islas sino que su semilla en verano da de comer a los insectos a su alrededor. Esta planta es un ecosistema ella sola.  Pues visto esto me puse y  escribí un cuento sobre los balos.

Es necesario reivindicar el lenguaje diario en la familia; nuestra forma de ser que no está reñida con ninguna otra, nuestros ancestros culturales, nuestra historia.

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YAIZA SOCORRO – FOTÓGRAFA

Tus cuentos tienen protagonistas femeninas. ¿Ese mundo femenino surge a raíz de crecer entre tantas hermanas?

Salió para darle voz a las mujeres.

Las niñas no estaban en los cuentos, no eran excursionistas, ni aventureras. No se le daban oportunidades. No soy  feminista reivindicativa porque yo también estoy aprendiendo. Crecí en una época donde las mujeres éramos menores de edad siempre. Sigo reflexionando cada día. Ahora  mismo estoy   escribiendo  sobre una niña protagonista de nuevo, una niña que descubre y ama el espacio que les ha tocado vivir para respetarlo y defenderlo al máximo, para el futuro inmediato.

Has escrito tanto prosa como ensayo y poesía, centrada en la literatura infantil y juvenil. ¿ Cómo ha ido evolucionando en Canarias la literatura infantil y juvenil?

Para dignificarla hubo una gran lucha. Hace 43 años que publiqué mi primer libro Hice lo que creía que debía hacer a pesar de la gente y sigo haciendo lo que creo que debo hacer. Luché mucho y ahora a estas altura ya tiene su cuerpo

Otro hándicap es que no tenemos medios. Yo he editado en América de sur y central y hasta en EEUU se llevan mis poemas a la escuela, para niños de habla hispana. Pero soy yo sola.

Actualmente ya hay personas que hacen muy buena literatura infantil y juvenil en Canarias  y competirán dentro de poco a nivel internacional.

¿Qué hay de la casa de los cuentos?

La casa sigue pero han sucedido cosas. Ese  edificio necesitaba una reforma y el ayuntamiento no podía hacerla. Luego encontramos un local pero nos cogió la pandemia. Como no  sabemos cuando acabará esto no podemos seguir adelante, de momento.

La idea incluye oralidad. No la queremos como escuela sino como  una casa donde acoger a todo aficionado a los cuentos. Será un lugar de acogimiento, donde dar lecciones, reunirnos, hablar , exponer problemas, buscar soluciones, trabajar con todo eso y que la gente aprenda lo elemental de los cuentos. Aprender y ayudar. Hay un grupo de gente metida en esto y se retomará.

¿ Algún consejo para la gente que empieza a contar?

Contar lo que uno tiene, lo que uno sabe, con honestidad a sí mismo. Contar como eres sin artificios ningunos y ser respetuosos con la oralidad y formarse, saber el origen de los cuentos.

Pepa, quedamos a la espera de esos libros, el que está listo para editar y también el relato que escribes actualmente. Queremos conocer a esa niña y compartir con ella y contigo.

Gracias siempre por tu bien hacer y tu sonrisa infinita.

 Lori Help, nos comparte este remanso de dulzura que es Pepa Aurora para disfrutar en este mes de abril, 23 de abril, día del libro.